Cada imagen,
un objeto único

Alejandro
Alejandro
Ferrotipo · 2025
Retrato de un conjunto de tres en el que se muestra la esencia de un submarinista del siglo pasado.
Irene
Irene
Ferrotipo · 2026
Retrato realizado en la primera sesión del Proyecto Fotos Vivas en el Valle de Villaverde.
Valentina
Valentina
Ferrotipo · 2025
Su mirada guarda el paso del tiempo, las historias del valle y la fuerza tranquila de quienes lo habitan.
Pepe Lamarca
Pepe Lamarca
Ambrotipo · 2024
Dentro del programa Fotos Vivas tuvimos la fortuna de poder retratar al fotógrafo Pepe Lamarca.
José Luis
José Luis
Ferrotipo · 2025
Cuando en un taller encuentras una persona como José Luis, no puedes hacer otra cosa que sentarle delante de la cámara.
Encuentro Vitoria
Encuentro Vitoria
Encuentro colodionistas · 2016
Imagen realizada durante el encuentro de fotógrafos de colodión húmedo celebrado en Vitoria.

Del cristal
a la imagen

Proyecto · Desde 2019

Fotos Vivas

Araceli Cavada

Ver el proyecto

Fotos Vivas es un proyecto de carácter precursor nacido en 2019 con una idea sencilla y poderosa: acercar la fotografía histórica a la ciudadanía. A través de un taller didáctico celebrado en Santander, el proyecto conecta la fotografía antigua con los archivos domésticos que se custodian en los hogares, contribuyendo a que esa memoria no se pierda.

El programa se desarrolla en seis sesiones donde los participantes pueden manipular piezas originales — daguerrotipos, ferrotipos, álbumes —, aprender a conservar sus propias fotografías familiares y asistir en directo a la elaboración de imágenes con técnicas del siglo XIX: colodión húmedo, albúmina y daguerrotipo.

Es aquí donde entra el colodión húmedo. En las últimas sesiones del taller, los participantes son testigos de cómo una placa de cristal o metal se convierte, en pocos minutos y ante sus ojos, en una fotografía única e irrepetible. Una experiencia que une pasado y presente, técnica y emoción.

Fotos Vivas lleva cuatro ediciones ininterrumpidas con una gran acogida. Un proyecto que crece cada año porque toca algo esencial: el deseo de mantener nuestra historia viva.

¿Quieres tu
propio ambrotipo?

Una sesión de fotografía antigua es el regalo más singular que puedes hacer o recibir. Si quieres una imagen diferente, única, con alma — escríbeme y lo organizamos.